sábado, 29 de septiembre de 2012


RADIOS POPULARES VEHÍCULOS DE INCLUSIÓN DIGITAL


“Las mujeres, los pueblos indígenas,
 las minorías étnicas están descubriendo el potencial
de la radio como medio de desarrollo e intervención política”
Bruce Girard,
Fundador de la Agencia Informativa Púlsar de Noticias


RESUMEN
La aparición de las tecnologías desde las imprentas hasta ahora, siempre han ocasionado estas brechas sociales, los grupos que no tienen acceso a las tecnologías y de los grupos “élite” que si lo tienen. Es aquí donde interviene la actividad denominada inclusión digital. Que denota no solo el acceso a herramientas tecnológicas, sino a una apropiación de conocimientos producidos por el uso adecuado de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). El trabajar a favor de la inclusión digital en la presente Sociedad de la Información conlleva una visión social consolidada fundamentada en la participación de las comunidades. Aquí surge la radio como un vehículo perfecto de inclusión digital, en su haber, teniendo como meta lograr el acceso efectivo de las comunidades rurales y urbano marginales a la radiodifusión, así como las mejores prácticas en el campo de las políticas públicas. Se hace un breve repaso por lo que significa para este proceso la innovación que configura la radio digital, sus repercusiones en el trabajo radial y en el propio comunicador, que es el que tiene que, junto con las organizaciones, etnias o comunidades sin frecuencia radioeléctrica; empezar una lucha ardua y difícil por conseguir legislaciones, regulaciones y políticas públicas favorables a la amplificación de la presencia de los grupos humanos sin acceso a la radiodifusión ni a otra forma de comunicación masiva.

PALABRAS CLAVE
Inclusión digital/ Sociedad de la Información / Brecha digital / Frecuencias radioeléctricas/ Políticas públicas/ TIC/ Radio comunitaria

I.- EL TEMA DE LA INCLUSIÓN DIGITAL
El análisis sobre las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el espectro actual de la digitalización de los medios de comunicación masivos, deja una expresión de las desigualdades sociales, económicas y políticas, denominado brecha digital.  Para contrarrestar esta situación se hacen necesarias ambiciosas estrategias de inclusión digital. La inclusión digital promueve no solo el acceso, sino el uso y apropiación de las tecnologías digitales para atender las necesidades de las comunidades, y para promover la formulación de políticas públicas, la creación de conocimientos y contenidos apropiados, y el fortalecimiento de las capacidades de las personas. De esta manera, la inclusión digital contribuye a mejorar las condiciones económicas, sociales, políticas y personales de los sectores más pobres y marginados de la sociedad.
Es importante hacer hincapié en que una comunidad que participa de un proceso de inclusión digital garantiza que tengan mas participación en las decisiones que afectan sus vidas y en el acceso mismo de sus derechos fundamentales. Porque no podemos dejar de pensar que esto se trata solo de una cuestión tecnológica, es necesario considerar el espectro de manera mucho mas integral, como la oportunidad para el desarrollo de la ciudadanía de aquellos más aislados y marginados y no como lo que en la práctica se da a partir de los fondos de acceso universal: la expansión del mercado para las empresas de telecomunicaciones en zonas rurales, subsidiada por el Estado.
Aunque el tema del subsidio también suele tener sus cuestionamientos, por ejemplo, el argumento que sustentan los detractores de la subvención del acceso a internet de manera universal, apelan al caso de la televisión o el teléfono móvil, los cuales han llegado a casi todos los lugares sin necesidad de ese tipo de primas. Aunque si tenemos presente la actitud activa de un usuario al Internet, que requiere algún tipo de capacitación, el caso toma otros matices.
Existen ciertas cuestiones que pueden desviar la elaboración de un concepto claro del asunto: la idea de “nuevo” no ayuda a clarificar las cosas, en tanto es una categoría temporal y por lo tanto discutible. Al mismo tiempo trae consigo la idea de lo nuevo como superador de lo viejo y tenemos que intentar escapar de estas simplificaciones, porque incluso puede dejar fuera del razonamiento a la radio popular, que es adonde quiero llevar el contenido. Por otro lado, el asunto no solo nos lleva el tema de las herramientas tecnológicas, a lo que verdaderamente se refiere es al acceso abierto basado en el principio de equidad, de formación de ciudadanía, de las personas, de que adquieran competencias tecnológicas, informacionales y cognoscitivas. El usar el Internet, no solo significa el tener acceso a su mundo; sino también el saber  usar las herramientas correctas para aprovechar el mar de informaciones vertidas en el, y poder acabar originando nuevo conocimiento.

II.- DIGITALIZACIÓN DEL MEDIO RADIAL: EL RADIALISTA
Entonces, para trabajar la inclusión digital en la presente Sociedad de la Información necesitamos iniciar por la participación de la comunidad con una visión social muy consolidada. Con estas características, el medio que mejor puede trabajar en este campo es el de las radios populares o comunitarias. Debemos pensar a la radio como medio fundamental para el acceso y difusión de información y comunicación, y representante de infraestructuras y capacidades instaladas, así como tecnologías amigables y conocidas por todos nuestros habitantes. Con esta realidad, es impensable no incluir a la radiodifusión en las estrategias nacionales de Sociedad de la Información.
Es necesario empezar por el mismo comunicador, pues la configuración del medio está cambiando (analógica a digital), y la adaptación confiere algunas variaciones que tienen sus pro y sus contra. Un radialista con esta base puede aplicar estrategias de inclusión digital. Aunque se pueda hablar de cierta resistencia del medio radial al nuevo ciclo digital, lo cierto es que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación pueden desarrollar varios aspectos positivos en el trabajo radial. Empezando por los ordenadores, las ventajas de esta informatización se podrían resumir en los siguientes puntos: mayor agilidad a la hora de recuperar un documento, posibilidad de realizar cualquier tipo de cambio en cualquier momento, opción de conectar un ordenador desde el locutorio del director con otro(s) de la redacción, accesibilidad a Internet, cálculo de minutos en función del texto escrito que realiza automáticamente el ordenador, limpieza y legibilidad óptimas de los textos.
Aunque también es necesario advertir cuestiones negativas para los radialistas, como el aumento la precariedad en el empleo (porque un solo profesional podría realizar el trabajo de dos profesionales a la vez, o incluso una maquina realizar lo que un grupo de personas). Además, exige reciclaje  y reconversiones  profesionales (para algunos resultara mas dificultoso el cambiar de una manera de trabajar a otra, mas aun si lo vienen haciendo durante muchos años).
Superando estas posiciones, lo que debemos tener claro es que la base tecnológica de la radio se ve encaminada al cambio. No obstante, este cambio no varia ni desvía para nada los objetivos de las radios comunitarias, que se fundamentan en incentivar la participación activa de la comunidad. Relacionándolo con las tecnologías, cada vez es mas frecuente que las personas se puedan comunicar a través del teléfono móvil o los mensajes de texto, con radioemisoras locales. Es un error pensar que sin acceso a Internet las comunidades no cuentan con sistemas de información vigentes de consideración.
De esta manera queda aclarando la presente labor de las radios comunitarias:
·         Las radios tienen que hacer uso de los soportes digitales para hacer mejor lo que hacen.
·         Las radios tienen que convertirse en digital-multimedios. En la era digital no hay radio, televisión y prensa, sino audio, imágenes y texto. La radio tiene que reconocerlo y desarrollar sus capacidades. Tiene que ofrecer servicios y contenidos a través de todos los canales (internet, celulares, podcasts). Eso va a ser complicado. Habrá que desarrollar nuevas capacidades, nuevas formas de hacer publicidad, nuevas fuentes de ingreso.
·         Las radios deben trabajar para que existan políticas públicas favorables.
En resumen, deben identificar y esforzarse por reducir las barreras y restricciones más importantes para el acceso efectivo de las comunidades rurales y urbano marginales a la radiodifusión, así como las mejores prácticas en el campo de las políticas públicas.

III.- CÓMO LOGRAR LA BUENA PRACTICA DE LA INCLUSIÓN DIGITAL EN MATERIA DE RADIODIFUSIÓN
Empecemos por algo puntual. Si la innovación nos dice que la nueva apuesta es por las radios digitales, y, en su caso, una antena de radio digital puede permitir tener algo de cinco canales, es decir, cuatro emisoras extras. ¿Por qué estas cuatro emisoras extra le van a pertenecer al mismo empresario que ya tiene una? Lo lógico debería ser que se les diera alguna frecuencia radioeléctrica a otras organizaciones, comunidades o etnias que no cuentan con acceso a ninguna forma de comunicación masiva. Esto enmarca una larga y dura lucha por no solo una red de radios comunitarias sino por una gran red de comunidades que no cuenta con una frecuencia y quiere una, atacando los afanes interesados de aquellos que buscan concentrar los medios.
Algo que también enciende las alertas, es el hecho de que en muchos países de Latinoamérica ni siquiera se reconozca en ningún rincón de su legislación el término de “comunicación comunitaria”, y mucho menos se les reconozca a las radios populares como tal. Es una situación que debe cambiar lo más pronto posible.
Las políticas públicas deben favorecer el acceso abierto  y la comunicación abierta, así como el uso de software  libre y el desarrollo de aplicaciones adecuadas para el desarrollo rural (soluciones inalámbricas Wi-Fi). Favorecer el acceso a las Tic de las radios comunitarias.
Uno de los puntos mas difíciles es el de la sostenibilidad. La salida mas conveniente es la de permitir a las radios comunitarias  la venta de publicidad y la recepción de donaciones y/o fondos de cooperación internacional (que de este tipo existen varios). Y por qué no establecer reducciones/exenciones tributarias para las radios comunitarias, aunque esto es algo mas complicado.
No olvidarnos de la responsabilidad social de las empresas de telecomunicaciones en áreas y comunidades rurales que favorezcan el desarrollo de dichas comunidades. Promover la función  social de los medios de comunicación comerciales, las empresas de telecomunicaciones, los proveedores de servicios de internet. Así también, de paso, podemos evitar, en alguna medida,  la concentración  y dando lugar a los emprendimientos de asociaciones / cooperativas / grupos de gestión locales. Asimismo impulsar leyes antimonopolio que eviten la concentración  de medios en la radiofonía rural y las telecomunicaciones.
Por ultimo, luchar por asegurar la participación efectiva de las comunidades rurales y otros actores de la sociedad civil en la definición de las políticas públicas de comunicación para el desarrollo rural. Implementar procesos y mecanismos de participación en políticas de comunicación a partir  de la investigación participativa (observatorios y veedurías ciudadanos),  y la intervención efectiva.

CONCLUSIONES
En un mundo cada vez más globalizado, la comunicación y el acceso a la información no es un lujo sino un derecho fundamental de los pueblos para conseguir un desarrollo humano integral. Por desarrollo humano integral entendemos el fortalecimiento de la democracia con justicia social, la prosperidad económica con equidad, y la realización del potencial humano en sus múltiples dimensiones.
Derechos como los de libertad de expresión y acceso a las formas de información existentes. Los cuales encuentran en la radio un excelente motor de inclusión digital. El mismo medio y los actores sociales están sintiendo las consecuencias que derivan de la innovación tecnológica, se adecuan a ella, usan los grandes beneficios en pro de su meta fundamental: la participación de las comunidades.
Sin embargo, hay cuestiones, en lo que a marco legal se refiere, en las que aun hay mucho que progresar. Las políticas públicas y un buen marco regulatorio mas condescendiente al trabajo de las radios comunitarias consolidarían a estas en el proceso que solo ellas saben llevar tan bien.

REFERENCIAS:

Girard Bruce, La Radio En Internet, Mezclar Los Medios Para Cerrar La Brecha Digital, en Secreto a Voces, Radio, NTICs e interactividad, FAO, Roma 2004.
López Vigil, José Ignacio, Arriola Iglesias Tachi, Las Siete Barreras Del Sonido: El Reto Digital Para Las Radios Públicas Y Ciudadanas, Radialistas Apasionadas y Apasionados. CIESPAL
Ortoll Espinet, Eva, La Alfabetizacion Digital En Los Procesos De Inclusión Social, Editorial UOC, Barcelona, España, 2007.

ENLACES:

VIDEOS:
Radios comunitarias y los cambios tecnológicos - Bruce Girard - AMARC


Formación con radios comunitarias


Radios Comunitarias y el derecho a la comunicación: Frank La Rue (ONU) - AMARC


AUDIOS:

Henry Urpeque - Radio Programas del Perú (RPP)
AUDIO RPP













Iván Bravo - Canal 4
AUDIO AMERICA

Eler Silupú - Radio Exitosa
AUDIO EXITOSA 01


RE”FORMATEANDO” LA RADIOFONÍA


“La creatividad es la palabra mágica para el éxito en la radio”
 BURTON, Bill (2005)


RESUMEN
Siempre ha sido discutible el verdadero concepto de programa, formato y género radial. Las diversas aproximaciones han derivado en concluir que el género es la forma mas especifica de organizar los contenidos, contenidos dentro de los programas, los cuales se encuentran dentro de lo que llamamos formatos, las formas mas generales. Esto sirve para entender el complejo trabajo radiofónico. No obstante, la radio, en cuestión de formatos, parece caer en un estancamiento creativo, pues hace mucho tiempo que no se ven cambios novedosos en la forma de tratar y difundir los mensajes. Esto, en contradicción con lo que significa radio, cercanía, compañía, imaginación, sueños. El trabajo apunta a que los radialistas trabajen con la magia innata de la radio para encontrar nuevos formatos con los que se pueda captar de formas distintas a la audiencia. Hay nuevas oportunidades para lograrlo, como el ingreso de las nuevas tecnologías y la radio digital.

PALABRAS CLAVE
Género radiofónico/ Formato radiofónico/ Creatividad/ Imaginación/

I.- DILEMA DEL GÉNERO Y FORMATO RADIAL
¿No es lo mismo formato, programa y género radiofónico? Es la pregunta que se hacen muchos profesionales de la comunicación. A pesar de la variedad de posiciones, se han ofrecido acercamientos a la distinción entre estos conceptos, desde la experiencia práctica.
Por ejemplo, José Ignacio López Vigil apela a la etimología de las palabras. Reconoce que género tiene una raíz griega que significa generación, origen, que deberíamos considerarla como las primeras distribuciones del material radiofónico, las características generales de un programa. Por otro lado, formato viene del vocablo latino forma, y debería considerársele como las figuras, los contornos, las estructuras en las que se vierten los contenidos.  Los géneros,  entonces,  son  los  modelos  abstractos. Los  formatos,  los  moldes concretos de realización. 
La dificultad en comprender la diferencia entre género y formato parece estar en definir la relación entre uno y otro término, y en particular, en establecer si uno contiene al otro. Al respecto, Anwar Al-Ghassani nos habla de géneros como formas básicas, históricamente surgidas, relativamente estables, continuamente en desarrollo para la producción de mensajes en los medios de la comunicación masiva. De igual manera, estas formas sirven para “anticipar” las expectativas del público, como afirma García Jiménez.
Con base en las reflexiones anteriores, se puede definir el género radiofónico como una forma específica, convencional y con sentido propio que organiza los contenidos de un mensaje radiofónico, definida por uno o más objetivos de comunicación (formar, informar, entretener) y por las características de la audiencia.  El género permite alcanzar con mayor eficiencia los efectos deseados, al facilitar la comprensión de los contenidos. 
Eso si, tal vez esto vaya en contra de las primeras definiciones de las personas pioneras de la radio. En resumen, la programación radiofónica se planifica y organiza en los siguientes niveles, de menor a mayor:
•géneros (formas específicas para organizar los contenidos),
•programas  (formas  o  estructuras  intermedias,  constituidas  por  uno  o  más géneros), y
•formatos (formas generales para organizar el conjunto de programas y géneros de una emisora).
Lo que vuelve más complicado el asunto es tratar de clasificar los géneros radiofónicos. A pesar de aproximaciones como la de Kaplún o Walter O. Alves; lo cierto es que aquí convergen algunas variables a tener en cuenta: un primer nivel que se base en la complejidad de la estructura: (géneros menores y mayores) y otro nivel que se base en la intención (géneros informativos, interpretativos, de opinión, de discusión, educativos, persuasivos, de entretenimiento), además de que se evidencie el principio de hibridación.
La hibridación hace referencia en que los géneros no pueden ser químicamente puros y advierte que hay géneros híbridos: en un mismo programa o mensaje radiofónico pueden converger dos o más funciones de la comunicación.  Un género informativo puede educar al mismo tiempo, y la educación radiofónica también puede entretener, por ejemplo.
Por ultimo, los géneros deben tomar en cuenta las características de la audiencia, y con mucha mayor razón los formatos deben hacerlo.  La forma en que una emisora es programada es la razón más importante por la que los oyentes sintonizan una estación o no lo hacen.   Así, establecer el formato de programación es indispensable para definir la imagen de una emisora y la formación de su audiencia. De esta manera, podemos encontrar emisoras con formatos de programación oficiales (manejadas por el Estado), culturales (manejadas por iglesias, universidades y organizaciones no gubernamentales) y comerciales (con fines de lucro y de tendencia general a la programación musical).

II.- LA CREATIVIDAD FORJADORA DE NUEVOS “FORMATOS”
Luego de haber intentado superar esa barrera de la diferenciación de términos implícitos en la producción radiofónica, llego a mi idea central: la cuestión de poder distinguir entre formatos y géneros radiofónicos no me parece que sea lo que más debe preocupar o perseguir el comunicador de radio. Finalmente, el uso o ausencia de guion no determina el género. En una perspectiva más general, de lo que se trata es de la manera en como el radialista presenta una información, la que termina siendo catalogada como de un género o de otro.
Coincido completamente con lo que apunta Michael C. Keith, quien asegura que cuando algo nuevo capta la imaginación del público, la radio responde y con frecuencia un nuevo formato aparece. Por lo tanto, la creatividad es un elemento indispensable que las productoras y los productores de radio deben tomar en cuenta para atender las necesidades del público de manera más eficiente.
Un caso muy ilustrativo es el de Edward Murrow, quien allá por los años 30, logro innovar la experiencia periodística radiofónica “sacándola del estudio”. Siendo corresponsal de la CBS en Londres, durante la Segunda Guerra Mundial, Murrow se encargó de cambiar de manera radical el modo de hacer las noticias para radio basándose en la polivalencia del reportero que a partir de ese momento va a asumir varias funciones. Consigue organizar, junto con otros colegas, por primera  vez en la historia  de la radio un roundup de treinta  minutos (nuevo  género de información radiofónica que consistía en un  programa  de sucesivas conexiones desde distintos  puntos geográficos); sus relatos se alejan de los parámetros de la letra impresa, usando frases sencillas, alejadas de toda afectación, que contenían  un vocabulario  comprensible  para todo el mundo y que dejaban atrás construcciones  retorcidas y difíciles de seguir. Las crónicas de Murrow son periodismo en primera persona y en tiempo presente, que hacen hincapié en el detalle y en la identificación. Sabía que las palabras de la radio deben ayudar al oyente a crear imágenes en su cerebro, que la radio debía ayudar a imaginar. Por lo cual también daba una gran importancia a captar sonidos de la realidad para acompañar y darle un mayor valor a su trabajo. En fin, toda un revolución en la forma de tratar la información que ha llevado a considerarlo el verdadero creador del periodismo radial.
 A lo que deseo llegar es al asunto de los distintos tratamientos y formas de difusión que de los mensajes por radio se hacen. Que lo que deben perseguir los radialistas es más bien encontrar formas novedosas de hacerlo. La creatividad y la imaginación son cuestiones implícitas en su máxima extensión en el medio radial, debido a sus características como la de usar solo sonidos, y que con los sonidos construir sentidos que pueda finalmente contribuir a que las personas adquieran competencias de diversa índole.
Ema Rodero Antón, es muy clara con respecto a este tema: “La radio actual ha olvidado no sólo los contenidos, sino especialmente las fórmulas más creativas de presentación, en favor de una información de actualidad presentada de la forma más sencilla y, si puede ser, siempre en directo, es decir, de la manera más económica y fácil posible. Por eso, hace tiempo que los investigadores del medio venimos denunciando la crisis creativa por la que atraviesa, una crisis que se manifiesta en la inmovilidad de contenido y forma sonora”.
Quizá sea algo dura con su apreciación, pero lo que si es cierto es que en las emisoras locales y nacionales (al menos las que puedo escuchar), los formatos son los mismos y eso me suena a un estancamiento de la creatividad en la radio. De los cuatro elementos radiofónicos, parece que en la gran mayoría solo existieran la música y la palabra. Tal ves, como dice Gonzalo Estefanía, la radio no esta del todo inventada, se pueden hacer variantes y se puede sorprender. Incluso puedo agregar aquí que existe una gran oportunidad para trabajar este problema, con el desarrollo de las nuevas tecnologías y de la radio digital.
Además, debo agregar que esto tiene un punto que no sé si deriva de la falta de creatividad actual en la aplicación de formatos. Pero que sin duda es uno de los factores. Me refiero a lo poco que escuchan radio las niñas y niños y adolescentes en general. Reitero lo dicho, tal ves existan más razones para explicar este problema, pero lo que sí creo es que uno debe ser al que hago referencia.
Y no se trata sólo de crear un espacio radiofónico distinto en cuanto al contenido, sino de que posea alguna característica que lo convierta en único. Esto significa que la creatividad nace de una original combinación de los elementos a la hora de crear el producto. No se encuentra en la naturaleza de los propios componentes, sino en su excepcional disposición. De esta manera, los recursos radiofónicos se recombinan en nuevas formas que la audiencia reconoce porque se elaboran con elementos familiares, pero que crean un impacto afectivo a través de ese proceso innovador.
En definitiva, la radio actual se caracteriza por sustentarse en la dimensión informativa planteada con una extrema pobreza expresiva y una limitada capacidad de comunicación, en detrimento de la dimensión creativa del medio. Por eso, si existe una crisis, el objetivo para abandonarla debe basarse en recuperar la magia de la radio. En primer lugar, porque la dimensión creativa es la que se encuentra en la propia esencia radiofónica. Pero especialmente también porque la emisión de contenidos creativos, que estimulen la imaginación, siempre ha funcionado muy bien con la audiencia. Y, de hecho, se comprueba que cuando un programa radiofónico potencia sus posibilidades expresivas, recibe automáticamente el respaldo de los oyentes. La labor que hacen las radios comunitarias es algo muy valorable, pero necesitamos que se hagan extensibles. En definitiva, si entendemos la radio no sólo como medio de información, sino como medio de comunicación (lo cual conlleva en su esencia la dimensión creativa), debemos aplicar para todos los contenidos las mismas consideraciones estéticas.

CONCLUSIONES
El complejo trabajo radiofónico se puede explicar a través de los diversos formatos, géneros y programas que se realizan. Aunque resulta difícil diferenciarlos, caemos en cuenta de que las formas más específicas la conforman los géneros y las formas generales las constituyen los formatos, mientras los programas son estructuras intermedias.
El trabajo actual del radialista parece caer en un raro estancamiento con respecto a estas definiciones radiofónicas. A pesar de que han pasado los años, en muchas radios se siguen usando los mismos formatos de una manera tal que se ha trastocado las características propias del medio, atentando contra la creatividad y la imaginación.
Así enmarcamos un nuevo reto en la labor radial, el de lograr usar la magia del medio para poder difundir los mensajes de formas novedosas. Innovar, como en su tiempo lo hizo Edward Murrow, creando nuevos formatos y originales maneras de expresión. La oportunidad que se vislumbra con la entrada de las nuevas tecnología y la radio digital no deben pasar desapercibidas.

REFERENCIAS:

AURA, Alejandro, Palabras vivas, palabras muertas: la radio creativa,  I Congreso Internacional de la Lengua Española,  Zacatecas, 1997.
CEBRIÁN HERREROS, Mariano, Innovación radiofónica.: La creatividad en el contexto de la radio actual, Telos, Madrid, 2004.
RODERO, Emma, Radio digital al servicio de la creatividad, Actas del Congreso sobre El futuro de la comunicación en el ámbito iberoamericano, Sevilla, España, 2004.

ENLACES

VIDEOS:

                                                                     Género radial



                                   El nuevo periodismo radial y los futuros comunicadores | USMP



                                               Las noticias... ¡¡¡cantadas!!! en "La Fonomanía"



 AUDIOS:

Oswaldo Echavarría - Decano Colegio de Periodistas de Lambayeque 
AUDIO CHEVA












Eler Silupú Peña - Radio Exitosa
AUDIO EXITOSA



viernes, 8 de junio de 2012


HACIA UN NUEVO EJERCICIO PERIODÍSTICO INTERCULTURAL EN EL CONTEXTO DE LAS REDES

“Cualquiera con un Iphone, cualquiera con un blog,

puede poner en marcha algo escandaloso”

Hillary Clinton, Secretaria de Estado de Estados Unidos

RESUMEN:
El desarrollo mediático nos ha conducido a nuevos escenarios y soportes del universo digital, lo que conlleva a la ausencia de barreras entre naciones y entre culturas. Nacen nuevas formas de relación e interacción social que recaen en el novedoso concepto de diversidad intercultural, por lo que el espectro comunicativo debe reflejar la investigación de los diversos procesos tanto en los medios tradicionales como en los medios alternativos (la red) a fin de que se represente a las minorías, se traten las nuevas temáticas y se realicen estrategias de participación; desarrolladas a partir de un periodismo social, humanitario y genuinamente ciudadano.

Palabras clave:
Cultura / Diversidad intercultural / Comunicación intercultural / Periodismo participativo / Ruidos interculturales / Redes sociales / Internet

I. “PINGÜINIZACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA”
Antonio Núñez, en su libro “la estrategia del pingüino“, maneja ideas muy ilustrativas acerca del diferenciado trabajo en las redes sociales. En palabras del autor: “Nos adaptamos a la decadencia de los grandes media, desde donde hasta ahora nos dirigían con enormes altavoces –teles, radios y prensa de audiencias masivas–, controlados por una elite de machos alfa. Y tener líderes de opinión era muy cómodo: te decían qué creer, qué leer, qué peli ver... Pero ya no son los únicos que opinan. Hoy todos podemos colgar en red lo que pensamos. Es más igualitario, pero tener opinión propia exige esfuerzo. Por esonuestra toma de decisiones se está haciendo pingüina. Cuando uno se lanza al agua, todos vamos detrás sin saber por qué. A veces aciertas y otras pierdes el tiempo siguiendo a otro pingüino que se ha tirado en provecho propio.”
Me parece cautivadora la manera en que describe el trabajo en la red. El ser un pingüino (lograr que un mensaje lanzado en las redes por un individuo consiga impacto universal), y el hacer un pingüino (quien sigue a la masa sin criterio y derrocha su atención).“En la red no se transmite, se contagia. Y si se logra contagiar a todos los miembros de la red, se te hace imposible controlar la cadena de reenvíos, por lo que se dice que un mensaje se viraliza.”
Y no puedo terminar de darme cuenta acerca de lo que logra la red: consolidar microlíderes. No obstante, por ahora esta visión me parece que es desde adentro (la red), hacia afuera (las personas, las culturas). Lo siguiente será un manejo inverso.

II. TRABAJAR PARA LA INTERCULTURALIDAD

El hablar de interculturalidad es muy distinto a referirnos a diversidad cultural. Es una conceptualización que me resulta novedosa aunque ya deberíamos acostumbrarnos, pues la moda también está en diferenciar y distanciar expresiones que hace unos años parecían sinónimos debido a la cada vez mayor complejidad de los procesos y los cambios.
Consideremos a la cultura como el medio de comunicación del hombre. Desde esta perspectiva no existe ningún aspecto de la vida humana que la cultura no toque o altere. No obstante, es vital comprender lo siguiente: el que una entidad geográfica sea pluricultural, no determina que en ella prevalezca la interculturalidad. Es decir, la diversidad cultural resulta ser un diagnóstico de la variedad de culturas que existen a escala global y remite al conocimiento; mientras la diversidad intercultural es comunicación entre culturas para fortalecer el respeto a la diversidad y su coexistencia, y remite al conocimiento recíproco.
Cabe aclarar que la expresión comunicación intercultural se presta a imágenes engañosas. Lo que entra en contacto no son culturas o identidades nacionales: la comunicación implica siempre a personas que son las que vehiculan y mediatizan las relaciones entre culturas, por tanto por comunicación intercultural hay que entender en primer lugar las relaciones que se establecen entre personas o grupos pertenecientes a culturas diferentes. Estas personas que se relacionan traen consigo representaciones, valores, códigos, estilos de vida, modos de pensar propios de cada cultura.
Por lo tanto en un espacio donde se manifieste la comunicación interculturalidad encontraremos: identidad, que lo constituirán los valores; democracia, porque conlleva un sentido de igualdad; integración, sobre todo en la práctica de la solidaridad; y claro, una postura inamovible de NO discriminación.
Antes de acabar este apartado, necesito mencionar que la cultura, en el universo de acciones humanas que la conforman, puede encontrarse algunas que, podríamos decir, sobrepasan los límites culturales. Como prácticas de mutilaciones genitales en niños, y otras que están asociadas con prejuicios religiosos, y que afectan los principios éticos universales. Debemos entonces tener claro que cultura no puede relacionarse con agresiones al ser humano, y menos con uno de sus valores más arraigados a su naturaleza junto con la libertad: su dignidad.

III. INTERNET - REDES – DIGITALIZACIÓN


Siempre se manejó, desde su origen, un concepto utópico con respecto al internet: el libre acceso deriva en su característica democrática. Sin embargo, esta “actividad democrática” es posible solo para los que pueden tener acceso a internet, por lo que se suele denominar a nuestra era la “era del acceso”. Como ya hemos visto, la clave está en la comunicación intercultural, y se volvía evidente determinar que a través de internet, junto con fenómenos paralelos como la globalización y la transnacionalización, que se trataba de plasmar un proceso hegemónico a través de una ideología dominante.
El uso de internet se ha vuelto cada vez mayor, tanto así que actualmente se habla de una “digitalización de la cultura”. Desde que se empezó a expandirse y a popularizarse han cambiado las formas de comunicación y se han acelerado los flujos de información. Sobre todo ahora que se han vuelto tan populares las redes sociales, se han configurado nuevos escenarios para la interrelación de las personas, ya no existen barreras entre las culturas más lejanas, y además estos medios permiten una completa participación tanto de los autores como los receptores. Simplemente, no existen fronteras.
La red también representa una diversidad de cuestiones: la de la gran cantidad de información de la que está plagada, igualmente la publicidad que muchas veces la satura, lo efímera que vuelve a la información, la calidad de la misma, porque si bien es cierto encontramos demasiada, la gran mayoría no es información contrastada, totalmente verídica o investigada; lo que altera o deforma el accionar periodístico. Tal parece que contara con sus propios patrones periodísticos. Me consterna un poco darme cuenta que a pesar de que las personas, que hoy se encuentran más interconectadas, al mismo tiempo corren el riesgo de volverse más vulnerables.
Es indudable que en la generación de actitudes positivas o negativas hacia otras culturas –tomando en cuenta también que la red se ha convertido en canal de los movimientos sociales-,  elpapel más importante corresponde a los medios de comunicación, puesto que la mayorparte del conocimiento social y de las opiniones sobre el mundo provienen de lasinformaciones que entregan cada día los medios, los que están llenos de estereotipos,rotulaciones, clichés y códigos que confunden a los receptores de la información.
Entonces cabe tomar en cuenta los cambios en el ejercicio periodístico. Si lo ligamos a nuestra sublime misión del trabajo hacia la comunicación intercultural, encontraremos varias aristas en las que hay que trabajar.

IV. PERIODISMO PARTICIPATIVO, SOCIAL: PERIODISMO INTERCULTURAL.

Comunicar la diferencia es un proceso complejo, sobre todo porque requiere voluntad de interacción y superación de los propios prejuicios y estereotipos. Además de las variables explícitas o visibles como el color de la piel o el lenguaje es posible desvelar un abanico de indicadores que incluyen desde la comunicación no verbal hasta las nociones de espacio y tiempo entre personas pertenecientes a distintos orígenes o situaciones culturales.
Tenemos necesariamente que comprobar la calidad intercultural de una información periodística. Me parece caer en un punto esencial. Primero, tengo en cuenta lo siguiente: los medios de comunicación ya de por sí usan técnicas para poder decir MÁS cosas en el MENOR espacio posible, es fácil reconocerlo, en periódicos por la cantidad de caracteres, y en radio y televisión por lo apremiante del tiempo. Y por qué no también mencionar la gran cantidad de información que se puede manejar y que se desea publicar. En las redes sociales encontramos algo más, disparar primero constituye la mitad del acierto; es decir, se busca ser tan inmediato como surge la noticia. Todo lo expresado lo considero factores determinantes de que en los medios se usen con gran facilidad los ESTEREOTIPOS, mirándolo como su método para acaparar menos espacio, menos tiempo, incluso, es una forma muy fácil de ponerse de acuerdo con la audiencia porque, en la mayoría de los casos, los estereotipos son percepciones en gran parte compartidas. El periodismo social no permite estas prácticas porque faltaría a su característica de difusión de la igualdad y de su personalidad democrática y antidiscriminatoria.
De tal manera que debemos aprender a detectar los “ruidos interculturales”, que surgen cuando no se percibe a “el otro” como es con su propia identidad cultural y se intenta imponerle ideas, creencias, valores, actitudes, pautas de comportamiento, lengua,etc. Debemos, ya no como simples consumidores sino como ciudadanos críticos y defensores de la interculturalidad analizar el discurso periodístico para encontrar en la construcción de las noticias hacia “el otro” los brotesde etiquetas, temáticas, estereotipos,asociaciones negativas en la medida que no coinciden con el patrón cultural dominante,tornándose en “ruidos”, lo que implica desigualdad, desequilibrio, incomprensión y,finalmente, la anulación de “el otro” si, sobre todo, éste está supeditado a fenómenosmigratorios tanto internos como externos. Rechazarlos, y de distintas maneras provocar cambios a partir de nuestra participación en prácticas sociales integradoras.
En este sentido social, la agenda cotidiana de los medios es distinta a la ciudadana,aunque por momentos se den encuentros. Si bien los medios podrían ingresar fácilmente almundo de las expectativas ciudadanas de cambio social, no es así, pues han optado por elentretenimiento fácil de ‘lo que le gusta a la gente’ sin conocer a sus audiencias más afondo, no midiendo ni valorando sus aspiraciones por lo nuevo y lo útil.
¿He superado realmente mis prejuicios personales respecto a las personas de las cuales informo?, ¿es necesario que indique o no el grupo étnico al que pertenecen?, ¿tengo razones válidas para mencionar a los representantes de las minorías? Son algunas de las preguntas que los periodistas deberían empezar a hacerse con el fin de colaborar en la estructuración de una sociedad más inclusiva. De eso se trata el periodismo intercultural, coexistencia y diálogo a flor de piel.

SÍNTESIS CONCLUSIVA:

La expansión tan rápida y descomunal de la web ha construido nuevos escenarios de interrelación entre personas, naciones, culturas… a las cuales se necesita adecuar el periodismo de hoy, pues la red tiene características propias muy marcadas y que renuevan el flujo de información.
Por lo tanto se hace necesario entender lo que significa la comunicación intercultural, lo que conlleva, qué procedimientos utilizar para promoverla y como adecuar los medios tanto tradicionales como alternativos y las redes sociales, para que también sean partícipes del espectro de comunicación social como finalidad.

El periodismo intercultural propone la coexistencia de todos los grupos minoritarios (migrantes, homosexuales, pobres, etc.), los grupos étnicos (raciales, religiosos, etnográficos, etc.), y las formas de expresión siempre que respeten la dignidad humana.

REFERENCIAS
Browne Sartori, Rodrigo y Alex Inzunza Moraga, Comunicación Para La Diferencia: Periodismo Intercultural Y Acd Para Un Cambio Social, 2010.
Israel Garzón, E. “Comunicación intercultural para la formación de periodistas”, México: Editorial Trillas, 2002.
Nuñez, Antonio, “La Estrategia Del Pingüino”, Editorial Conecta, Barcelona, 2011.

ENLACES: 

VIDEOS:
Un racismo legal - Del silencio mediático a la manipulación periodística


Redes sociales y Periodismo Participativo


El Viaje Como Diálogo Intercultural 



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LIBRE COMPLEJIDAD Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN

“Una nación que tiene miedo de permitir a sus ciudadanos de juzgar lo que es verdadero

o lo que es falso en un mercado abierto es una que tiene miedo de sus ciudadanos”

John F. Kennedy, trigésimo quinto presidente de los EE.UU.

RESUMEN:
Rasgos característicos de nuestro tiempo es la instauración de ideologías como el neoliberalismo, el libre mercado, TLC’s, y claro, la libertad de expresión. Sin embargo, este tipo de políticas, sumadas al enorme crecimiento del poder mediático y a una creciente debilidad de los Estados por  la fragmentación política, configuran amenazas para la democracia. Ahora se ven cuestiones alarmantes con respecto a la capacidad de las sociedades para articularse, de que la concentración de poderes plagados de intereses y corrupción afecta la comunicación y la participación, y de que las autoridades muy poco comprenden la complejidad del accionar mediático. Para contrarrestarlas, se debe permitir legitimar a los medios como objetos primordiales de vigilancia y fiscalización ciudadanas y al hacerlo también permitirse mirar el poder en conjunto. Motivar mayor movilización ciudadana y ejercer la lucha por verdaderos “derechos comunicativos”.

PALABRAS CLAVE:
Liberalismo / neoliberalismo / mercado libre / libertad de expresión / Inclusión / red / comunicación / participación ciudadana

I. UN CONTEXTO CONFLICTIVO
Nuestra era está marcada por un paradigma liberal. La política neoliberalista, la economía del mercado libre, los TLC’s, etc. También tiene su espacio la libertad de expresión, y aquí es donde podemos enfocar el análisis para entender dónde queda la información en estos parámetros que, a pesar de enmarcar una relación de globalización, da la impresión de mantener a las personas más alejadas de su propio contexto.
La libertad de expresión, desde el paradigma liberal, es enfocada desde sus ordenamientos jurídicos, en función de la legalidad vigente, perdiéndose de vista la estructura económica y las relaciones de saber-poder donde están inscriptos aquellos cuerpos legales. La libertad de expresión, quiero decir, es analizada más allá de las desigualdades sociales que son, también, desigualdades culturales.
Para el liberalismo, la libertad de expresión es un derecho fundamental, postulado como una figura que no necesita de mayores rodeos jurídicos, basta con su reconocimiento expreso en la constitución nacional. Cualquier regulación que se apueste sobre la misma será percibida como una restricción a la libertad individual, es decir, como un avasallamiento del Estado.
De manera que debo extender el análisis a procesos mediáticos modernos, como por ejemplo, la concentración de los medios, del poder mediático. Se debe ser claro, se ha constituido una relación de entidades privadas con el mundo también privado de la gente, desde el hogar. Entonces se ha vuelto algo deprimente que el crecimiento del poder mediático no sea significado de desarrollo ciudadano. La corrupción la invade, y los medios requieren comportamientos de transparencia que aun hasta hoy no demuestran. Y encima, como lo decía antes, el Estado simplemente no puede actuar, porque si lo hace la percepción de restricción de los derechos humanos sale a relucir y se convierte en una intención vacía. Además, esta debilidad también tiene que ver a que la clase política no tiene una aceptación popular bien marcada, y por otro lado, los bastiones a los que denominamos partidos políticos muchas veces están tan fraccionados que se pierde seriedad y descubren intereses que no ayudan a su convergencia con la gente.
Por otro lado, y como si fuera poco, desde la matriz liberal tiende a circunscribirse la libertad de expresión a los medios de comunicación existentes, es decir, al acceso -efímero y transitorio- a un espacio ajeno y comercialmente regulado. De allí que la libertad de prensa sea otra forma de nombrar a la libertad de empresa, de comercializar las ideas. Con todo, la información se vuelve una mercancía producida por las “industrias culturales” en la “sociedad del espectáculo”.
Los patrones de la actividad actual con respecto a estos temas están muy marcados, y dentro de la estructura o escala de valores que le dan sentido a la vida cotidiana de tales sectores podemos destacar, entre otros, los siguientes indicadores:
~        -El egoísmo posesivo, en nombre de la propiedad privada
~        -El afán de lucro o la avaricia en nombre de la libertad de empresa
~        -El tener y consumismo efímero, fundado en necesidades artificiales
~        -El facilismo y la vida cómoda a partir status privilegiado
~        -La jerarquía y el monopolio del saber, basado en el elitismo.
~        -La patología comunicacional y las distorsiones informativas, confundidas con la libertad de expresión.

II. ¿LÍMITES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Como pudimos ver, la finalidad del paradigma liberal, consiste en reinventar a la libertad de expresión desde el mercado, es decir, se pretende equiparar a la información a cualquier mercancía que se compra y se vende libremente en cualquier mercado. El mercado periodístico actúa como un sistema de libre regulación (sin necesidad de la injerencia del Estado), un mecanismo de asignación de la palabra en función de los emprendimientos individuales. Es parte del supuesto que los ciudadanos tienen la misma posibilidad de expresarse libremente y que esa expresión necesita tan sólo del esfuerzo individual y del discernimiento para poder hacerlo. Se pierde de vista el contexto desigual de los actores pero también las oportunidades ventajosas que tienen otros actores para dar forma al debate público cuando son sustraídos los otros actores que están en desventaja respecto de los otros.
Tampoco es que el Estado puede hacer lo que quiera con los actores periodísticos. Lo que se vive en Ecuador es un ejemplo que tiene muchos matices por tocar. Pero siendo claros, aquí el Estado saco a relucir esa característica de “agente regulador”, enviando a la cárcel a cuanto periodista estaba en su contra y “difamaba” un supuesto “Estado de Derecho”. Tal vez algunos de sus discursos tenían fundamento. Y podemos revisar casos en que los periodistas suelen venderse para hacer daño y generar prejuicios, como aquellos negociados con oportunismo preelectoral al que estamos acostumbrados en nuestro país. Pero eso tampoco puede ser una excusa para limpiarse de la crítica. Que es otro aspecto a tratar, pues en una sociedad “libre” la discusión debe tener significado positivo, participación positiva y resultados positivos. Esto me lleva a pensar en las movilizaciones sociales que se impulsan a través de los medios. Si necesitamos replantear la labor de los medios entonces muchas veces estas movilizaciones caen en juicios muy contradictorios, aunque puede decirse también que esta falta de diálogo y de regulación imparcial conlleva a que ciertos sectores busquen su “autogobierno”.
Vemos que la libertad de expresión es una arme de doble filo. La cuestión es saber manejarla y entender que con ella podemos ser activistas del cambio social o de un modelo de dominación casi “invisible”. No podemos excusarnos en ella para ofrecer libertades que solo son cuestiones de intereses económicos, y tampoco para producir una afasia en la ciudadanía.

III. NUEVA RACIONALIDAD COMUNICATIVA

Los objetivos estratégicos que apuntan al cambio estructural, necesitan establecer mediaciones pedagógicas, comunicacionales y organizativas. Es decir, se requiere cambiar de mentalidad, construir nuevos valores, elevar el nivel de consciencia, construir estrategias comunicativas integrales y formas de organización y participación no burocratizadas.
Todo ello implica, entre otras cosas, desarrollar una pedagogía o didáctica política y una “comunicación libre de coerción”:
- Libertad real de opinión, libre circulación de las ideas, libre acceso a los medios.
- Construcción de visiones compartidas o consensos activos sobre la base de diálogo de saberes, debates y discusiones libres de compulsión psicológicas (descalificaciones, maledicencia y corrillos).
- Desarrollo de actitudes comunicacionales: saber oír y respetar la palabra del otro.
- Ética comunicativa, haciendo transparente las diferencias, no apabullar con el discurso.
Estas premisas forman parte de los elementos constitutivo de la CULTURA DEL DEBATE, rasgos básicos de una NUEVA CULTURA POLÍTICA, en donde se reivindica un clima propicio para profundizar la discusión: donde los contenidos vertidos en la discusión se asumen como veraces, son inteligibles para los participantes; existan criterios y normas que garantizan tomar en cuenta la palabra del otro, reivindicando la diversidad y la divergencia; y a fuerza de los argumentos, la consistencia y congruencia de las proposiciones deben ser criterios a tomar en cuenta en las decisiones.
Otros iniciativas comunicativas importantes la representan los programas universitarios, los equipos profesionales y los diversos observatorios y veedurías que demuestran actitudes de libertad y de regulación: como monitoreos y vigilancia de medios, las consultas ciudadanas, eventos públicos de discusión, capacitación y talleres educativos, su aparición en los medios, su participación desde internet, y su coordinación con otras instituciones similares. Así también no podemos olvidar que necesitan capacitarse en temas legales, si es que se quiere incurrir en un objetivo generalmente mal visto pero que por lo expuesto aquí suena necesario: una ley adecuada para los medios de comunicación.
La intervención “imperialista” en países como el nuestro, pasa por el desarrollo de una agenda, que es reciclada permanentemente en los medios llevando al desencanto e intentando deslegitimar el proceso de cambio. Ante el desarrollo de dicha agenda debe existir una respuesta global de parte del movimiento ciudadano (tanto de la esfera del gobierno como del movimiento popular)al que reitero debe tener un sentido integrador, para no tener un comportamiento solamente reactivo. Es indispensable responder puntualmente algunos ataques, pero debe existir una estrategia preventiva que impida que se imponga como matriz de opinión lo que le interesa al imperio.
Y no sólo pensar en la consolidación de este tipo de rasgos comunicativos en cada país. Sino también pensar en una tendencia latinoamericana o mundial respecto a los mismos y que tenga impacto en la clase política y el Estado. Por lo visto, la dinámica mundial ha cambiado, y por lo tanto debemos preocuparnos como medios y como ciudadanos en lograr conquistas democráticas y sociales para la integración mundial, una representatividad autentica y no solo circunscrita en una “libertad de expresión”, la cual debe ser de algún modo regulada. Podríamos acaso tener un gran aliado en la red, que a pesar de sus desventajas son motores del cambio, y más que eso, del intercambio. La palabrita comunicación debe elaborar imágenes éticas en las mentes de las personas y por lo menos, algunos senderos ya se empiezan a transitar.

SÍNTESIS CONCLUSIVA

Las sociedades que nos tocan son complejas. Esa complejidad tiene múltiples razones. Algunas de esas razones apuntan directamente al sistema capitalista y sumodelo neoliberal que han terminado polarizando, segregando y compartimentado a lasociedad. Otras tienen que ver con el descompromiso y desmantelamiento del Estado (ajuste, achicamiento, desregulaciones), pero también con el déficit de representación (crisis de los partidos tradicionales para agregar los intereses de los distintos sectores y grupos de la sociedad), o con la incapacidad del sistema político para canalizar las distintas voces de la sociedad.
Y en este marco, lo que denominamos libertad de expresión se vuelve un asunto por demás complejo. El regular o no se debe a muchos factores y al contexto en general. De tal manera que para sobrepasar las vallas ideológicas y prejuiciosas con respecto a las acciones comunicativas es necesario diseñar cuerpos institucionales que se adhieran a una búsqueda común de la nueva inclusión de la ciudadanía en cuestiones sociales, diversificando su actuar en medios tradicionales y alternativos, y recurriendo a monitoreos intensos alrededor de los mismos. Concretamente, en ese vecindario que es hoy la sociedad internacional podemos contribuir a la mencionada inclusión sea como receptores activos de los medios de comunicación o bien formando parte de las numerosas grupos de discusión o simplemente favoreciendo, día a día, encuentros interculturales a través de la red.

REFERENCIAS:
Fiss, Owen M.; Libertad de expresión y estructura social. Distribuciones Fontamara, México, 1997.
Fiss, Owen M; La ironía de la libertad de expresión. Gedisa Editorial, Barcelona, 1999.

ENLACES:

VIDEOS:

Limites de la libertad de expresión


Límites de la Libertda de expresión 2

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miércoles, 16 de mayo de 2012

ESCENA CULTURAL CONTEMPORÁNEA Y DISCURSO RADIOFÓNICO

La relación del ser humano y su oralidad es exquisita, sin embargo, desde su plano cultural, podemos reconocer la proliferación desenfrenada de emisoras radiales que, más que producir una mayor cantidad de propuestas programáticas, manejan las mismas pautas para su aceptación en un marco societario.
Pero es a través del contacto con la radio que se desenlazan diversas características relacionadas a la dualidad persona-oralidad, la cual se enmarca en una característica que vuelve a la radio tan peculiar y especial: la ausencia de imagen. Alrededor de esta bondad  giran un sinnúmero de especificaciones que multiplican los rasgos de la dualidad.
Entonces tenemos como punto diferenciador, a la reproducción de imágenes, el discurso y el dialogo radiofónico, el oír se vuelve en la plataforma de acción, de creatividad, de misticismo, de inmediatez, de cercanía. Y marca una gran brecha distintiva (no opuesta), con la escritura. La radio, a través de lo que expresa, lo que lanza al mundo, produce en las personas sensaciones tales que conllevan cierta relación amical con ella, inclusive, de confidente, sabiendo y sintiendo que los sonidos forman una escala distintiva de participación, de procesamiento. A través de los sonidos la radio es capaz de hacernos sentir una suerte de  constitución espiritual, y hacernos olvidar su constitución institucional.
Cabe mencionar también que no solo la radio tiene una fuerza material, tecnológica, incluso ideológica, sino que también tiene una fuerza simbólica, manifestada en el lenguaje, lenguaje que construye unos espacios marcados por la imaginación. Por ejemplo, al escuchar a un locutor, podemos concebir sus rasgos con solo las características de su voz: su timbre, su entonación, su ritmo, etc. Crea mundos tan sorprendentes que desarrolla las capacidades más sobresalientes y naturales de las personas, el crear.
Caemos también en el apartado del dialogo radiofónico. Si ya de por si el solo discurso radiofónico produce las múltiples reacciones antes presentadas, es encantador los resultados de un dialogo entre locutores o entre locutor y entrevistado(s). Pero aquí hay que explicar que la manera tradicional y lineal de las participaciones vía llamada telefónicas, no constituyen un método del todo exitoso, porque puede volver muy  limitado el campo de comprensión de los temas, hacerlos muy localistas o contextualizarlo solo en el campo socioeconómico.
Entonces, teniendo en cuenta el potencial con que cuentan tanto el discurso radiofónico como el dialogo radiofónico, podemos extender enormemente la muy comprimida escena cultural que se exponía al inicio. Las grandes oportunidades basadas en el desarrollo de programas radiales donde los discursos adquieren mayor impacto e incidencia en la audiencia, y el aporte del dialogo con métodos muy enriquecedores (la entrevista, por ejemplo). Nos dan luces de los próximos y recalcitrantes eventos con los que la radio debe cumplir y por lo tanto es una misión que esta silueteada y en la que la elaboración de proyectos pueda surgir todas aquellas sensaciones que por naturaleza tradicional cuentan las radios.

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Video: Cultura radial